Todavía puedo escucharles alejándose. Schafer y Beger. Discuten. No entiendo lo que dicen. No puedo moverme. No sé si estoy vivo o muerto.
He caído sobre un lecho de piedras y mi cuerpo, aunque lo siento dormido por completo, debe de haber quedado extendido en una postura retorcida y grotesca. Arriba, el cielo entra blanco por la abertura de la sima. Su fulgor me hace daño. Cierro los ojos. Tengo muc

Entrar