Lo lamento, no me deja la bilis escribir en positivo. Los últimos veinte minutos me han puesto mal cuerpo. Se supone que yo debo hablar de los atacantes y me cuesta, porque atacar, más que un acto consciente de pisar el área rival es un estigma que se lleva en la cabeza y en el ánimo. Y hoy, tal estigma ha brillado por su ausencia.
Gracias a Villa, una vez más que, con un gol inventado tras pelea, por decir algo, de Torres, ha abierto e

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