Tantas veces anunció su muerte, tantas la llamó, la miró cara a cara, la silbó, la bramó, tantas veces, que ahora, cuando efectivamente ha muerto, nos dan ganas de decirle que sí, que se salió con la suya. Pero ya es tarde.
Fue profesora de literatura antes de que los militares la destituyeran de la enseñanza pública. ¿Cómo iba a ser posibl

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