El protagonista de esta historia llegó al veterinario sorprendentemente tranquilo, cosa que no hacía sospechar que el galgo había engullido una varita de juguete de 30 centímetros: una barita mágica, propiedad de dos niñas de tres años.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar