La improvisación es a veces un aliciente. Soy de esas personas que les gusta dejarse llevar en ciertos aspectos de la vida, sobretodo los relacionados con el ocio, y de los que piensa que la mejor manera de buscar rincones espectaculares es perderse y no mirar mucho el mapa.
Pero hay otras facetas de la vida en las que la improvisación como método es realmente una tocadura de pelotas.

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