Un puente delante. En el otro extremo, la salida. Detrás tuyo, todos tus enemigos. Si logras cruzar el puente, podrás dejarlo caer a tu espalda e impedir que te alcancen. Pero el puente es débil, peligroso e inseguro. Ya has intentado pasar por otros antes, y no soportaron tu peso. Quizás lo intentaste demasiado rápido, o demasiado lento, o a lo mejor podrías haberlo hecho de otra manera.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar