Día 5 (continuación).- En taxi, desde Saïd Sadiq, vamos hasta Bargmah, la frontera. La carretera está en pésimo estado: trozos sin asfaltar y con unos baches aptos para dejarse los amortiguadores. Hay momentos que se forman unas colas larguísimas y, bajo un sol de justicia, estamos parados mucho rato. Durante el trayecto pasamos tres controles militares, sin ninguna

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