La palabra es un arma cargada de futuro, decía Celaya. Y hoy el futuro es rebeldía. No es posible concebir un mañana sin palabras llenas de pasión y rebeldía. La poesía puede y debe ser, una vez más, un motor de cambio, de ilusión y rebeldía.
La poesía no está reñida con la política, al contrario, muchos poetas imprimen sus rasgos en sus letras, y en ellas un compromiso de un mundo mejor. El sábado que viene, Rivas Vaciamadrid está de

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