A
yer martes, la policía federal gaseó guarderías en el DF, reprimió trabajadores que reclaman la violación de sus derechos y protegió a Calderón de la estúpida persistencia de madres, padres, hermanos, novias, esposos y esposas de los muertos de Juárez. La policía capitalina rescató a los niños y en diez estados, simpatizantes del sindicato mexicano de electricistas reiteraron su rechazo al autori

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