Jugando a morir
Cuando veo un gato subido en el alféizar de una ventana, me da de todo. Lo primero que lamento es que tenga un dueño tan descuidado y poco interesado por su vida. Recuerdo la vez en que le hice ver a uno el peligro que corría su gato. El animal caminaba por el borde de la baranda del balcón de un cuarto piso. La respuesta fue: «Nunca se ha caído» ¡Coño! ¡Claro que el gato no se ha caído... —
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar
RSS