En mitad de un clima de refundaciones, reformas, consolidaciones y funciones de circo interminables, ha lugar a la cuestión del sinuoso 2010 que se acerca como trago amargo, a la vuelta de la esquina, con malos augurios y profunda pena en la política del país.
Cocinándose andan la reelección y el infortunio del pueblo en colocación del Congreso, promoviendo aceitadas y perecedera

Entrar