Ella tan limpia, tan aseada, tan dama-dama, tan poti-poti, tan pijita, tan chica bien, no puede resistir la impudicia, la miseria, la vergüenza y la suciedad de Madrid.
Porque ella además de ser Concejala del Medio Ambiente, es del ambiente entero. Del ambiente chic, del glamuroso, del de la Almudena y el Escorial, y no de los desmedrados y de los pestilentes.

Entrar