Una muestra irrefutable de la manipulación informativa en la TV autonómica y del fin de ésta, que no es precisamente la de integrar, y la de representar a todos, sino todo lo contrario, como reconoce en este caso, la propia directora de la TV catalana.
No importa el desorbitado coste de la misma (más de 2.500 millones de € en 5 años), la prioridad de expandir el nacionalismo y el "odio"

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