Ojalá te quemes con los versos de (aquí había una mancha que lo cubría todo y no se aprecia bien el manuscrito), ojalá te tragues todas las balas y te exploten dentro que yo sólo quiero mancharme desnudo con todas tus vísceras, quiero rellenarme los acúfenos con tu casquería a treinta y seis grados celsius.
Porque, en otro momento, te hablaré del cronotopo de Bajtín mientras crujen los edificios de nuestro barrio periférico, te destripa

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