Odio levantarme antes que el sol, siento como si no hubiera dormido, por eso procuro hacerlo cuando se empieza a vislumbrar uno de sus primeros rayos; y después de los deberes matutinos, me arrastro cual lagartija entumecida hacia el coche. Por fin me encuentro camino hacia el trabajo.
¡Ahhh la hora del tráfico! Como libro que cuenta la diaria pelea que llevan temprano los automovilistas rumbo al colegio, para llevar a

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