El impulso de la lecto-escritura en el proceso educativo no sólo tiene un valor sustantivo y autónomo (dada la importancia de la lengua natural y de la comunicación verbal estética en la construcción de la mente, de la sociabilidad y de las culturas). Tiene, además, un fuerte valor propedéutico, y capacita a los estudiantes para obtener mejores resultados en otras materias.
Leer (legere) significa dominar la ley (lex) que preside la c

Entrar