as campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer; pero cuando se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño la obra es invencible”.
Cuando José Martí escribió estas bellas palabras acerca de la mujer en la segunda mitad del siglo diecinueve, ellas no podían estud

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