No, la peor persona del mundo ni es Bush, ni es Bin Laden, ni la vieja repintada en el autobús a la que “cedes amablemete” el asiento “porque le duelen las piernas” (po pedazo de hija de una hiena, ¡no lleves esos taconazos, que es pa matarte!).
La peor persona del mundo es aquel que te llama por teléfono y su conversación no termina nunca. Y desgraciadamente, todos tenemos a

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