La piel de cemento
Frente al muro, Horst se pregunta como demonios es posible odiar a un objeto inanimado, a un simple y maldito monstruo gris e inerte, a una cicatriz sangrante, a las verjas oxidadas de una jaula, al límite marcado del mundo permitido, a un cartel con letras grandes, rojas y negras, a una valla, a un alambre de espino, a un altavoz, a una torre de vigilancia. Desde luego que se puede, con... —
Markos Arroyo descubrió este post al realizar el primer voto en Bitacoras.com hace aproximadamente 1 mes
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar
RSS