Mañana, salvo milagro, será la primera vez que Sevilla se vea casi sin autobuses en una fecha tan señalada como el domingo de Ramos.
Aunque los directivos de la empresa a estas horas estarán con toda seguridad frotándose las manos entusiasmados por el negocio –ellos mismos se jactan con la boca pequeña afirmando que una huelga durante la Semana Santa, lejos de perjudicar a la empresa, es como si

Entrar