Ayer estuve en la Puerta del Sol. Y os aseguro que es un espectáculo ejemplar. Una plaza a tope, llena de jóvenes que de forma pacífica muestran sus discrepancias con el sistema.
Era difícil atravesar la plaza. La multitud no permitía moverse bien. Sin embargo, se notaba la alegría y sabían que lo que están haciendo tiene sentido y futuro. Carteles en trozos de tela, en cartones, en papel, denunciando lo que no les gusta.

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