Ahora vienen las disculpas. Telecinco, que bien podría llamarse Tele-circo, donde las atracciones son personas que cuentan miserias, intimidades, bajezas, insultos, zafiedades; que han hecho héroes a personajes de segunda, que llenan la programación de reality-shows, de cotilleos y vergonzosas historietas, ha hecho pleno el otro día.
En un programa de pedorreo (perdonen la palabra, pero me parece que lo define muy bien) denominado “Hom

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