Desde luego que entiendo el despiste, por no decir, la pérdida del oremus, del PSOE, después de la debacle sufrida en 20-N. No se pierden cuatro millones de votantes todos los días.
Hay cuestiones comprensible. Por ejemplo, la desorientación. Puedo entender que ni ellos mismo se hayan dado cuenta del viaje descendente que han sufrido. Se puede entender que no sepan ni dónde están, que hagan un análisis tan sesgado que sus culpas se res

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