Sí, Del Bosque es un entrenadorazo, la Roja es una piña, y la celebración con banderas ha despertado la sensación de que esto es un país. Pero el otro día, hablando con mi hermano mayor sobre las lecciones de este Mundial de fútbol, llegamos a la conclusión de que ahí hubo una revolución psicológica que sirve para darnos un repaso de gestión en tiempos de crisis.

Entrar