Llevaba la espina clavada desde hace dos años y no ha tardado mucho en aprovechar el traspiés para darle una colleja a su sucesor. De su salida de la selección, por mucho que quieran envolverla en papel de plata, hay interrogantes más que suficientes como para sospechar que, cuando menos, hubo cierto desprecio por el que construyó La Roja. Antes de seguir con la cosa, dejenme anteponer que no me pareció bien , no la rajada, si no el que el nom
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar