El hijo de un amigo ha estado desarrollando el mal hábito de “un agujero que le quema en el bolsillo”. Apenas cumplió 16 años, naturalmente quiso su propio automóvil. La excusa era “todos lo padres de mis amigos le
El hijo de un amigo ha estado desarrollando el mal hábito de “un agujero que le quema en el bolsillo”. Apenas cumplió 16 años, naturalmente quiso su propio automóvil. La excusa era “todos lo padres de mis amigos le