De la dieta cotidiana y aparentemente repetitiva de Don Quijote, según nos cuenta Cervantes, poco queda en las cocinas de hoy. Palominos y los tan traídos “duelos y quebrantos”, la olla de vaca –que idealmente debiera llevar carnero- y su remanente aderezado en salpicón se han difuminado en los anales culinarios y su rescate tal cual fueron, a fecha de hoy son poco más que materia de estudiosos de este género.
Lentejas, si quieres te las comes...
2 años · Escrita desde Santiago de Compostela, España · Comparte:
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar