“Dios aprieta pero no ahorca” parece ser un dicho que no se cumple en Ciempozuelos, la comunidad donde un propietario en paro, incapaz de enfrentar su hipoteca, decidió poner su piso en sorteo a través de la red y con lo obtenido por la participaciones, pagar
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Un piso por 5 euros... ¿O no?
Miguel Marina, el propietario de un piso, insolvente para cubrir las mensualidades de su hipoteca, y ante la posibilidad de llegar a la ejecució —

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