Como cada año por Santa Marta, la parroquia nevense de Santa Marta de Ribarteme, volvió a acoger a cientos de personas dispuestas a agradecer el cumplimiento de las promesas, entre otras formas, dentro de ataúdes como viene siendo tradicional, para agradecer favores a la Virgen.
Se trata de una celebración que data de antes de 1700, aunque en los últimos años en opinión de algunos vecinos, se ha convertido en lugar de paso folclórico.

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