Me cuentan que en la empresa Casal, una de las concesionarias encargadas de la gestión de algunas líneas de la red de Tussam, no está cumpliendo con los pagos a sus trabajadores. La excusa: que Tussam no les paga la explotación de dichas líneas concesionarias. Es lo que en el lenguaje eufemístico que está tan de moda se llama daños colaterales.

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