Ayer volvió a ocurrir. Otro muerto al correr un encierro. En este caso un joven de dieciséis años. Y por paradojas de la vida, ésta se la quito un toro "manso", o sea un cabestro. El encargado de guiar la manada.
Leo varios periódicos, escucho la radio y veo la televisión y todos, unidos por una única sensibilidad, la de lo

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