La última voluntad de Leona Helmsley sorprendió y mucho. Escribió en su testamente que dejaba 12 millones de dólares a su hermano y a su perro, mientras que a su hijo le dejó “el placer de trabajar para ganarse la vida, cosa que no hizo en 35 años”.
Dorothea Edwards, fallecida a los 80 años, dejó instrucciones a su familia de que su marcapasos fuera donado a un animal. El afortunado beneficiario, “Sunshine”, fue una mezcla de pastor ale

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