Parece que el calor le ha apretado las tuercas a Moratinos. O simplemente ahora, casi acabado el curso político, ha encontrado tiempo para hacer dos visitas importantes.
No es que Moratinos sea santo de mi devoción, cuando hace algo que creo equivocado, lo denuncio. Es por ellos que debo decir que estos dos viajes son un acierto. E intentaré dar mis razones.

Entrar