Me desperté suavemente. Esa maravillosa se había introducido poco a poco en mi sueño para rescatarme de él tirando de mi suavemente, convenciéndome para dejarme arrastrar fuera de la inconsciencia, segura que ningún sueño sería mejor de lo que me espera en la realidad.
Olores suaves y florales llenaban mi habitación. La temperatura era tan ideal que daba a impresión de que no existiese el aire alrededor, que hubiese un concepto que en

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