- Esas pastillas que me mandó son como aire - refunfuña él, con la voz cascada del fumador empedernido - No me hacen nada de nada.Ella, a su lado, calla como se las tira a la cara cada vez que intenta que las tome. Y lo observa, muda. Está muy delgado. Parece un buitre. Es un buitre. De pronto, nota los ojos de la residente fijos en ella y se sonroja.- Dile, dile tú - le dice él, empujándola -
Malos tratos en la consulta
1 año · Escrita desde Santa Cruz de Tenerife, España · Comparte:

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