Es dura la vida del parlamentario. Muy dura. Tener que ir de vez en cuando. Apretar el botón cuando toca votar. Incluso a veces hay reuniones pesadísimas y otras veces toca hablar para los demás, y hasta soportar a los medios de comunicación. Un sacrificio tremendo y todo ellos por una remuneración media de unos 7000 euros al mes. Una miseria.
Hay dos plenos anuales en el Congreso que son los más importantes. Uno es el de Pres

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