Apañados estamos. Es verdad que la crisis es internacional, y es verdad que a este como a cualquier gobierno le ha pillado en bragas, aunque algo más se podría haber previsto en este país.
Cierto que la globalización hace imposible salvarse de la quema. Pero lo nuestro no es una quema, lo nuestro es un absoluto terremoto. Mientras que en Europa el paro ha subido dos puntos, nosotros a lo grande, ¡hala, ocho puntos! Y es que el mercado

Entrar