Porque te tengo muy presente. Todos los días. Pero ni siquiera te abro. No me atrevo a verte. Me entristezco. Creo que he tenido muchísimas cosas que contar y no he podido. He tenido tiempo y no he sido capaz.
Tantos acontecimientos informativos a los que he atendido estas últimas tres semanas, de tanto calado y tanta intensidad. Y sí. Sí tenía cosas que decir.

Entrar