3.861 anotaciones indexadas ayer. Crear cuenta / .

  • 0 puntos
    votar

    EL ADIOS A CARTAGO.- (XII).- La reina Dido experimenta una gran desazón.

    - Estás en un error si, como dices en tu texto, crees que Eneas vio a la reina la mañana de su partida – le digo al poeta Trailo. Ha venido muy temprano a mi casa, seguramente para que le regale los oídos alabando su escritura y su gusto exquisito –. Eso, por no hablar de la cantidad de dioses que estaban atentos al menor estornudo del troyano. ¡Y disculpa que hable de algo tan vulgar como un estornudo!- No vengo a pelear contigo, señora Imilce – responde Trailo, tomando asiento –. Te admiro mucho, ya lo sabes. Y me enorgullezco de tu amistad. ¿Sabes que me emociona imaginarme a mi madre aquí, en Cartago, recorriendo las mismas calles por las que yo ando, entrando en los mismos templos, vivi... Enlace permanente.

No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Ningún usuario registrado ha votado aún.

Esta anotación no referencia a otras anotaciones almacenadas en nuestro sistema.

Esta anotación aún no tiene comentarios. Para comentar debes estar registrado.
Puedes utilizar los comentarios para reportar errores y ayudarnos a mejorar el filtro social. Gracias.