Se terminó el año. Al fin. Se terminó un año en el que triunfó el pesimismo. Todo se tiñó de gris y los agoreros consiguieron que, a base de repetirlo una y otra vez, el desastre se consumase. Nos hemos dejado arrastrar durante meses hacia ese agujero que, en realidad, al principio de todo, no existió, pero que por medio de esa hipnosis mediática del pánico inducido, hemos acabado por crear ent

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