No hay nada más bonito y jubiloso que creer que los demás deben hacer lo que a nosotros se nos ocurre, especialmente cuando a nosotros no sólo no nos afecta, sino que podemos colgarlo en el perchero cuando llegamos a casa. Obligar a los demás a hacer lo que suponemos nos dice nuestro dios es un subidón para muchos que, a falta de diversiones sanas y honradas, viven obsesionados por los demás.Les
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar