Esto de despertarme cada día con una canción diferente metida en la cabeza empieza a parecerme bastante preocupante. Sobre todo cuando me sucede como hoy, que en lugar de tararear mentalmente y de forma compulsiva, qué se yo…, el Viva la vida de Coldplay, me descubro –seguro que para
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar