Demostrado está científicamente que el optimismo es la mejor medicina, no sólo para evitar una enfermedad, sino también ayuda a la recuperación y la curación.
Si pudiéramos tomarnos cada mañana estas píldoras invisibles todo nos iría mejor. Nos despertaríamos con vitalidad siempre y con ganas de comernos el mundo. Los problemas, con estas dosis de actitud positiva, los haríamos pequeños, y siempre inyectaríamos alegría y buen

Entrar