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levar a los hechos el consenso latinoamericano de integrar una agrupación sin los pastores que siempre hicieron de la OEA un desprestigiado rebaño constituiría el mayor logro de la cumbre de Cancún, inevitablemente manchada por la presencia de escoria como Álvaro Uribe. Pero saturada de esperanza por la asistencia de Evo quien dijo, en su encuentro con las naciones mexicanas: “Hay que tener pacie

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