Anoche, al fin, me puse los pantalones largos de pijama para dormir. Cuando los saqué del cajón, tuve que mirar el almanaque para comprobar que realmente era 7 de noviembre. Con lo friolero que soy, este año aún dormía con pantalones cortos. No es que el frío otoñal, consciente de su tardanza, se haya instalado de repente entre nosotros. Simplemente, en los últi
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar