Una pastusa toma el avión a Nueva York con un pasaje en clase económica. Cuando sube al avión busca su asiento y se encuentra con los asientos de primera clase.
Viendo que estos son mucho más grandes y confortables, decide sentarse en el asiento que tiene su número. La azafata revisa su boleto y le dice a la chica que su asiento es de clase económica. La pastusa responde.

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