“Eso es lo que yo digo y eso es lo que se hace”… esa frase desde siempre me ha dado comezón, sobre todo si viene de la boca de algún aireado vejete machista, de esos pertenecientes al patriarcado, pululante aún, en el seno de algunas familias mexicanas, y a quienes por tener más años encima que los demás se les debe respeto tanto a sus canas como a sus creencias.
No digo que todos nuestros ancianos sean así, pero estos sujetos nada que v

Entrar