No falla, llega el invierno, y aunque uno se mete en la cama debajo de 3 edredones, 4 mantas y dos fundas nórdicas, se hace una idea bastante aproximada de lo que es el cero absoluto cuando su chica arrima sus pies a los propios. Pero por qué sucede esto, bueno… pues la culpa la tiene la fisiología.
Parece ser que la estructura corporal femenina empuja al flujo sanguineo hacia el interior del cuerpo cuando llegan las bajas temperaturas.

Entrar