Aquel antiquísimo reloj de pared exhaló su último tic tac; el silencio se hizo insoportable, yo no sabía dónde mirar, porque todo me parecía tan extraño... tuve que salir fuera porque todas las paredes de aquella mansión, representaban lo que El tío Roberto era. Todo a mi alrededor era él, aunque mucho más sombrío de lo que yo lo recordaba.
Recuerdo que cuando íbamos a verlo, mis padres se relajaban en la piscina mientras Lina y yo jug

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