Hace tres días, me comprometí –en la entrada inmediatamente anterior a ésta– a devolver la normalidad a esta bitácora, tan pronto como regresara a Gran Canaria. Ahora que vuelvo a poder hacer uso de mi ordenador –lo tenía en el servicio técnico y no pude recogerlo hasta la última hora de la tarde de ayer–, no sólo me ratifico en ese compromiso, sino que, además, voy a lanzar mis propósitos para el final de este
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar